Buscador

Recibe un mail con lo último publicado en el Blog...

martes, 15 de mayo de 2012

¿Te interesa salvar el planeta? 3 mitos y realidades del mundo verde

Treehugger realizó una interesante reflexión sobre algunos mitos y verdades del planeta.
1.- Aumento de la población del planeta. ¿Es tan grave como se cree?
Una de las discusiones sobre el futuro de la Tierra es el aumento de la población mundial. La idea es bien sencilla: a más personas, mayor presión sobre los recursos y mayor peligro de que éstos escaseen. Además, muchas teorías culpan a los países en vías de desarrollo por el crecimiento de la población: suponen que mientras menos educadas son las mujeres, más hijos van a tener (sic).
Sin embargo, algunos pensadores, con motivo del Día de la Poblacion Mundial, salieron a desacreditar algunos de estos planteamientos. El escritor Fred Pearce, en una interesante columna en Grist, señaló que “hace 40 años, las mujeres alrededor del mundo tenían cinco o seis hijos. Hoy tienen la mitad: un promedio de 2,6 hijos. No sólo en los países ricos, sino en todos lados. (…) Y las mujeres están achicando el tamaño de sus familias no porque los gobiernos las obliguen a hacerlo, sino por su propio bien y por el de los suyos”. Pearce cita ejemplos de naciones como Irán, China, Bangladesh, India y hasta Brasil, donde asegura que el promedio de hijos de las mujeres está a la baja. Para el escritor, una de las causas de este nuevo comportamiento es la erradicación de ciertas enfermedades, que mucha veces mataban a los niños mientras crecía, por lo cual las madres ya no necesitan tener muchos hijos por si acaso. Otra causa seria la vida de ciudad, donde el gasto en hijos consume gran parte de los presupuestos, especialmente debido a la educación.
Aún con esto, se estima que la población del planeta va a crecer en al menos dos mil millones de personas en los próximos años. Pearce atribuye este fenómeno al baby boom del siglo XX, y asegura que esto boom se revertirá en una generación.
En oposición al aumento de la población, Pearce indica que un problema mucho más grave es el consumo. “El aumento del consumo es una amenaza mucho más grande para el ambiente que el aumento del número de personas. Y ese consumo extra se está dando en países ricos. (…) Las emisiones de carbono de un estadounidense son el equivalente a las de cuatro chinos, 20 indios, 40 nigerianos y 250 etíopes. ¿Cómo puede ser que las personas ‘verdes’ del mundo rico culpen a los pobres por los problemas del planeta?”.
A pesar de que no es un tema sencillo y hay múltiples factores y visiones, es interesante notar cómo la idea establecida de que las mujeres de países pobres tienen muchos hijos se comienza a desestimar. Esto datos contribuyen a que se deje de delegar  culpas y se tomen las acciones pertinentes.
2.- ¿Es el cuero un material sustentable?
Si muchos no se ven afectados por el maltrato animal y el uso de productos derivados de éstos, el sentido común diría que el cuero encaja en la categoría de sustentable: es un material natural y biodegradable y usualmente considerado un subproducto de la carne.
Pero, como todo en la vida, las cosas no son tan simples.
El cuero como un material biodegradable y natural puede ser cierto o no, dependiendo del tratamiento que éste haya recibido. En general, el cuero se tiñe con cromo, el cual termina en el agua que se usa para enjuagarlo. Si bien muchos países este proceso es ilegal, en China, productor del 60% de los zapatos del mundo, es perfectamente legal. Si el cuero fue teñido con productos vegetales, puede pasar la prueba y continuar siendo biodegradable y natural.
La otra creencia es la del cuero como un subproducto de la carne. Pensar el cuero como un material de desecho que es reciclado es un error e implica pensar a los granjeros y empresarios como seres generosos. Quizás algunos son así, pero en la mayoría de los casos, ellos simplemente desean aumentar sus ganancias. Es por esto que la clave para decidir esto reside en qué tan solicitado es el material y el dinero que implica para su productor.
En el Amazonas, por ejemplo, áreas completas se talan para poder ser usadas en la producción ganadera, muchas veces orientada a suplir la demanda de cueros y no de carne.
3.- ¿Consume Internet una gran cantidad de energía?
Muchos artículos en los últimos años han alimentado la idea de que Internet es una gran consumidora de energía. Un gran ejemplo fue la cuenta de la luz de Facebook, por una cifra superior al millón de dólares. Y hace unos días, el periódico The Guardian publicó un reportaje relacionado con el consumo energético de los almacenamientos en la nube, que causaran que la huella de carbono de la WWW se duplique para el año 2020 (según los niveles de 2007).
Sin embargo, la comunidad científica y especializada no está toda de acuerdo con estas afirmaciones, sobre todo cuando el ahorro energético implica a muchos otros rubros. De acuerdo con el Jonathan Koomey, investigador en temas de tecnología, “muchas personas creen que la energía usada por computadoras es mucho más de lo que realmente es, y que está creciendo a una velocidad increíble. Ninguna de esas creencias es verdad. (…) La historia realmente importante es que a pesar de que las computadoras usan electricidad, no son grandes contribuyentes al consumo total de energía, y si bien es una buena idea hacerlas más eficientes, es aún más importante enfocarnos en las capacidades que la tecnología de información tiene para la sociedad. Las computadoras usan un porcentaje de toda la electricidad que se consume, pero pueden ayudarnos a usar el otro más del 95% de electricidad de una forma muchísimo más eficiente”.
Esto quiere decir que la clave no está en cuánta energía usan los computadores, sino en los beneficios encubiertos que traen. Por ejemplo, descargar un CD de música produce un 40% menos de emisiones que comprar el disco en forma física. Si las condiciones son la ideales, la reducción puede llegar al 80%. Esta misma noción se puede aplicar a documentos, fotografías y todo tipo de archivos que manejamos de forma digital.
¿Cuál es tu opinión respecto a estos mitos y realidades?

No hay comentarios: